domingo, 12 de julio de 2020

Picoteo en Barrio Húmedo, Madrid.

Hola a todos! ¿Cómo lleváis estos calores? Por aquí, llevándolo lo mejor posible, esperando las merecidas vacaciones y tocando madera, para que nos podamos ir!! Mientras tanto, intentando volver a la ansiada normalidad, aunque a veces sea un poco complicado.

En ese intento, el jueves salimos a picotear algo por ahí, y hemos estado en Barrio Húmedo, un local que abrió en la capital el pasado mes de  enero, pero que tras el confinamiento ha reabierto sus puertas hace tan sólo un mes. Una taberna leonesa junto al Retiro, un homenaje al Barrio Húmedo, el barrio leonés de tapeo por excelencia y que tan buenos recuerdos me trae.


Vino Prieto Picudo de la D.O León

El local se encuentra en Menéndez Pelayo y está decorado con paredes de madera, mesas altas de mármol y presidido por un gran cuadro de las bodegas Luis Paz, pertenecientes al abuelo del propietario. Cuenta con terraza en la acera con vistas al Retiro.

La carta, como no podía ser de otro modo, tiene marcado acento leonés. Aunque no es muy amplia, en ella destacan los excelentes productos que tenemos en León, como las chacinas y embutidos, los pimientos del Bierzo, los vinos, etc.

Para abrir boca, con las cañas nos pusieron un aperitivo con salchichón y chorizo de León. El chorizo está bueno, pero si no habéis probado nunca el salchichón de Coladilla, os recomiendo que lo hagáis, es un manjar!

Apetece probarlo todo, pero para comenzar nos decantamos por un buen plato de Cecina, con varios cortes y todo un espectáculo de sabor. Dónde esté un buen plato de cecina...


Cecina IGP León


También probamos una ración de morcilla con puré de patata y remolacha y un tartar de solomillo de vaca con su tuétano. Todo ello regado con un vino de la D.O León elaborado con uva Prieto Picudo.


Morcilla de León

Tartar de vaca

Para terminar, en vez de pedir postre pedimos una tabla de quesos con cinco variedades, que regado con el vino, todo una delicia. Los quesos eran de Mahón, de cabra con ceniza de Jaén, un queso de Murcia, otro era un queso payoyo y para terminar un queso azul de Valdeón.


Tabla de quesos.


Un sitio para picotear muy recomendable, con productos de calidad. Siempre hace ilusión probar productos de la tierra cuando estás fuera, así que seguro que repetiremos. Buena semana para todos!

sábado, 27 de junio de 2020

Comiendo en El Cacique

Hola a todos! Aquí estamos poco a poco intentando recuperar la normalidad, y aunque el virus sigue ahí y tenemos que tener cuidado, se agradece poder ir a un restaurante, sentarte en una terraza o poder viajar, pero con precaución.

Hoy os traigo un nuevo post, de los de Comiendo en ... que tanto éxito están teniendo, y que os sirven de recomendación si buscáis sitios para ir comer o cenar. Hoy toca El Cacique, uno de los restaurantes argentinos por excelencia de la capital y dónde se come genial. Comiendo no había estado nunca, pero hace años trabajaba al lado y de vez en cuando nos dábamos un homenaje y bajábamos a desayunar allí.

El Cacique, tiene dos plantas y una gran terraza en la acera, que está abierta todo el año, dónde puedes comer, cenar o tomarte una copa después de trabajar. Nosotros reservamos en el comedor, un espacio amplio y luminoso dónde degustar su excelente carta, que destaca además de por sus carnes a la brasa, por buenos pescados, entrantes y deliciosos postres. Cocina argentina pero también Mediterránea. Tienen menú y por páginas como el Tenedor, suele tener descuento.


Steak Tartar

Nosotros nos decidimos por unos entrantes y un plato cada uno. De aperitivo nos pusieron una cazuelita con albóndigas para acompañar las bebidas que habíamos pedido. Estaban muy ricas. Como entrantes pedimos espárragos blancos, una buena ración con aceite y mayonesa y un chorizo criollo a la parrilla. Como veis, un pintón ambos platos!


Espárragos blancos

Chorizo criollo a la parrilla


Salsa chimichurri

Después, cada uno un plato. Por un lado un solomillo a la parrilla, muy tierno y en su punto, estaba delicioso. Y un espectacular steak tartar, acompañado por tostadas de pan con aceite. Para acompañar ambos platos pedimos una ración de patatas fritas, ya que las guarniciones se piden aparte. Las raciones son abundantes, para haceros una idea, el steak era media ración.




Con el postre ya no pudimos, pero uno de los postres estrellas es la tarta de queso. Yo no soy muy de postres y si estoy llena no suelo pedirlos, pero otra vez que vaya la pediré.

Espero que os haya gustado la recomendación de hoy! Uno de los argentinos clásicos de la capital que no defrauda. Buen finde a todos.

domingo, 7 de junio de 2020

Steak Tartar.

Hola a todos, espero que todos os encontréis bien con toda esta situación que estamos viviendo. Hemos tenido la suerte de no tener problemas de salud y hemos pasado el confinamiento en casa con teletrabajo, cole online y tirando de videollamada para estar en contacto con la familia. Supongo que como todos.

Una de las cosas que hemos hecho es probar nuevas recetas y hoy os quiero enseñar una que tenía ganas de probar y que ha quedado genial. Soy muy fan del steak tartar, lo pido muchas veces cuando voy a comer a un restaurante, pero nunca me había animado a hacerlo. Es una receta rápida y sencilla, y con la que podéis quedar muy bien si tenéis invitados.






Tenía una punta de solomillo, perfecta para hacer esta receta, ya que es una zona muy limpia y fácil para cortar. Es importante que sea de muy buena calidad. Solemos comprar el solomillo en las carnicerías de La Finca, buena calidad y bien de precio.

Lo primero que hay que hacer es cortar la carne con cuchillo en trozos muy finitos. Una vez la tenéis cortada, se echa sal y pimienta y un buen aceite de oliva y lo reservamos.



A continuación cortamos cebolla muy finita y pepinillos en vinagre, muy finos también. Se pueden poner también alcaparras picadas, pero yo no tenía. Añadimos todo lo picado a la carne  y mezclamos bien.



A continuación preparamos una salsa con una yema de huevo, un poquito de aceite, vinagre de jerez y una cucharadita de mostaza a la antigua. Batimos muy bien  y se lo echamos a la carne y los encurtidos. Si os gusta con un toque picante, podéis echar unas gotas de tabasco. Volvemos a mezclar todo bien y lo dejamos unos minutos en la nevera para que enfríe un poquito.





Emplatamos con un aro, echamos sal en escamas por encima y acompañamos con unas tostaditas de las de untar paté. Como no tenía en esta ocasión, he tostado pan de molde y lo hemos acompañado de este modo.




Como podéis ver un entrante sencillo de preparar y diferente. Estaba delicioso. Lo podeís servir así o puesto encimas de unas tostas de pan cristal. Espero que os haya gustado y os animéis a poner la receta en práctica. Buena semana para todos y ánimo, ya queda menos!

domingo, 19 de abril de 2020

De finde en el País Vasco.

Hola a todos!! Después de muchísimos días sin poder pasarme por aquí, hoy por fin he tenido un respiro para sentarme a escribir y contaros cosas nuevas. Aunque llevo cuarenta días sin salir de mi casa, esto no han sido vacaciones. Estar en casa tele trabajando, haciendo de profe, limpiando, cocinando, poniendo lavadoras, planchando,etc. es más duro de lo que parece y no es fácil compaginar todo, ni mucho menos. Esperemos que esto pase lo antes posible y pronto podamos volver a nuestra vida de antes.

Por eso hoy, os voy a contar nuestro último viaje antes de que todo esto empezase y todos tuviésemos que quedarnos en casa. Dos fines de semana antes, hicimos una escapada de tres días al País Vasco. Visto ahora, nos vino bien cambiar de rutinas y descansar antes de tener que confinarnos en casa.





Salimos de Madrid el viernes temprano y nuestra primera parada era el Salto del Nervión, en el norte de la provincia de Burgos, justo en el límite con Álava. El invierno ha sido muy seco y no tuvimos la suerte de disfrutar de la cascada, pero el paisaje es alucinante y las vistas merecen la pena. Además,  el Monte Santiago, que es dónde está ubicada la cascada, ha sido toda una sorpresa, por su maravilloso paisaje y por la variedad de fauna y flora que alberga.

Hayedo del Monte Santiago

Salto del Nervíón

Monte Santiago

Tras un bonito paseo por el parque, vuelta al coche con rumbo a Bilbao, a través del puerto de Orduña. Nuestra idea era dar un paseo por el Casco Viejo, comer de pintxos y dar un paseo por alguna de las playas. Dejamos el coche en parking del Arenal y nos dirigimos a las Siete Calles.  Es una gozada entrar en cualquier bar y flipar con las barras de pintxos. Os dejo fotos.


Ría de Bilbao

Bar Sorgínzulo en la Plaza Nueva

Barra de Victor Montes

Pintxo de cococha al pil pil
Tras comer de pintxos, nos fuimos a la Playa de Sopelana a dar un paseo. Para mí, que me encanta la playa en invierno, es un chute de energía pasear por la arena y relajarme viendo el mar, sin gente y tranquila.




Nos quedábamos a dormir muy cerquita de Vitoria en Murguía, así que tras el paseo por la playa pusimos rumbo al hotel. De camino, hicimos una parada en el Santuario de la Virgen del Oro, al lado de Murguía. Aunque no pudimos entrar, porque sólo se abre los domingos, pudimos disfrutar de unas bonitas vistas desde el mismo.


Nos alojamos en la Casa del Patrón, un hotel rural en el centro de Murguía, y muy bien situado para visitar la zona, ya que este pueblo está situado en el Parque Natural del Gorbea, nuestro plan del día siguiente. 

El sábado, nuestro plan era visitar toda la zona del Gorbea, y dar algún paseo por la zona. El tiempo no acompañaba demasiado, así que pasear no pudimos mucho. La casa del Parque, el centro de interpretación fue nuestra primera visita, dónde nos dieron información y desde ahí planificamos la ruta. Desde ahí, fuimos a la Cascada de Gujuli, en una roca caliza de más de cien metros de desnivel. Aquí si tuvimos suerte, y la pudimos ver con agua.




La zona es bastante amplia y pasamos la mañana con el coche rodeando una zona del parque, dando algún paseo por el monte y visitando algún pueblo de la zona como Areatza. También tuvimos la oportunidad de visitar una quesería de la zona y comprar un rico queso de Idiazabal.







A la hora de comer, teníamos claro que queríamos comer en una sidrería, ya que hacía unos días había comenzado la temporada, y era una de las cosas que queríamos hacer. Por la zona encontramos la Sidreía Iarritu, cerca de Amurrio, en un caserío de más de 200 años de antigüedad en medio del monte. Disfrutamos de un rico menú de sidrería con la tortilla de bacalao, las tajadas de bacalao con pimientos y como no, el chuletón, todo bien regado de sidra recién salida de la barrica. De postre el rico queso de Idiazabal con membrillo y nueces.







Después de comer nos fuimos a descansar, ya que por la noche queríamos ir a Vitoria, para dar una vuelta y tomar algo. Estuvimos dando una vuelta por el casco antiguo y tomando pintxos por la zona, que estaba súper animada.







Por la mañana, tras desayunar en el hotel volvimos a Vitoria antes de regresar a Madrid. Otro paseo esta vez de día por esta preciosa ciudad.




De vuelta a Madrid, un clásico, nuestra parada en Burgos para comer en Landa unos huevos con morcilla. Un clásico de la vuelta de viajes desde el norte!

Landa

Huevos fritos con morcilla

Como veis una escapada muy bien aprovechada, en la que hemos disfrutado de bonitos paisajes y una estupenda gastronomía. Esperemos que pronto podamos volver a la normalidad y podamos seguir disfrutando de escapadas como esta. Por favor, cuidaros todos mucho! Un beso para todos.

lunes, 2 de marzo de 2020

De excursión: Segóbriga y Uclés.

Hola a todos! Hoy os quiero contar nuestra excursión de un día por la provincia de Cuenca. Buscábamos un sitio cerca de Madrid dónde pasar el día y nos acercamos hasta esta zona, al lado de Tarancón y con numeroso patrimonio para visitar. Una buena excursión para hacer con niños y pasar un día agradable en la naturaleza.

Nuestra primera parada fue el pueblo de Saelices, dónde está ubicada la antigua ciudad romana de Segóbriga, a poco más de 100 kilómetros de Madrid. El Parque Arqueológico de Segóbriga guarda los restos de una de las ciudades del imperio romano más importantes de la península y cuya antigüedad data del siglo II a.C. En ella se encontraron numerosos yacimientos de Lapis Especularis(yeso) y a partir de estos se desarrolló la ciudad, con varios edificios monumentales de importancia.

Parque Arquelógico de Segóbriga


En el parque existe un museo y un centro de interpretación a la entrada, dónde a través de un documental, puedes hacerte una idea de como era la ciudad en los tiempos del imperio romano y de la importancia que tuvo en su momento. 


Centro de Interpretación


El camino hasta la ciudad desde el edificio de la entrada vas visitando algunas de las partes exteriores de la ciudad como la Necrópolis, restos de un Acueducto o una Basílica de los tiempos finales de la ciudad.

Restos de la Necrópolis



Al llegar ya a lo que fue propiamente la ciudad, nos encontramos con el Anfiteatro, una de las partes de la ciudad mejor conservadas, y dónde se puede visitar desde la arena del mismo. Está muy bien conservado y te puedes hacer una idea de la magnitud del mismo.

Anfiteatro

Desde la arena


La ciudad también contaba con un Teatro, que se conserva perfectamente y desde que hay unas vistas impresionantes. En la parte alta de la ciudad también se pueden visitar los restos del Foro, de la Muralla y de otros edificios como las Termas.

Teatro

Las Termas

Foro de la Ciudad


La visita dura alrededor de dos horas y la entrada cuesta 6 euros para los adultos y 3 euros para los niños a partir de 8 años. En la entrada hay una pequeña cafetería y varias mesas con bancos para poder comer allí. Nosotros improvisamos un picnic allí mismo, tras terminar la visita.

Después de comer dirigimos nuestros pasos hasta el pueblo de Uclés, muy cerquita del parque arqueológico. Este pueblo conquense alberga el Monasterio de Uclés, conocido como el Escorial de la Mancha. El conjunto lo componen el propio monasterio, un castillo y las murallas.

Exterior del Monasterio de Uclés

La fortaleza data del siglo IX y fue controlada por árabes y cristianos durante varios periodos de la historia. Desde 1174 pertenece a la Orden de Santiago, guardiana del Camino de Santiago, y fue destruido totalmente en 1528, por lo que fue reconstruido como monasterio de estilo herreriano, de ahí lo de el Escorial de la Mancha, contando con detalles platerescos y churriguerescos. El resto del monasterio es de estilo barroco.

Castillo de Uclés

La fachada sur es lo primero que visitamos, ya que es el acceso al monasterio. De estilo churrigueresco, y está presidida por una estatua del apóstol Santiago. Tras acceder y comprar nuestra entrada, lo primero que visitamos es su fabuloso claustro, que data del siglo XVII y que es doble, con arcos de medio punto que descansan sobre pilares y balcones en la parte superior. En el centro del mismo hay un pozo de estilo barroco. 

Fachada Sur

Claustro

Vista del Claustro

Desde el claustro se accede a las distintas partes del monasterio, su iglesia, el refectorio, con su artesonado tallado, y la biblioteca, que está en la parte superior.

La iglesia cuenta con una sola nave y está presidida por un retablo del siglo XVII con una cuadro de Santiago Apóstol. En las capillas laterales hay distintas muestras de historia de la zona y en especial sobre la Orden de Santiago. En esta iglesia está enterrado el poeta Jorge Manrique. Desde la iglesia se accede también a la Sacristía, muy bien conservada.

Retablo


A la biblioteca se accede por la majestuosa escalera principal presidida por un cuadro de la Inmaculada Concepción y por un lienzo que representa la aparición del apóstol en la Batalla de Clavijo.

Escalera principal


Escalera principal


El monasterio, que vivió su declive a partir del S.XIX, ha sido escenario de numerosas películas y series como  Alatriste, El rey pasmado o El Águila Roja. La entrada cuesta 4,50 euros e incluye la audioguía. Los niños no pagan.

Como veis un día muy bien aprovechado con visitas culturales y rodeados de naturaleza. Un buen plan para salir el fin de semana con los peques. Espero que os haya gustado y que paséis una buena semana!